Posted by:
Kara Ryan, Department of Public Health
Kara es especialista en educación sobre nutrición en DPH.
Todos hacemos lo mejor posible para darle buena comida a nuestra familia. Pero puede ser difícil comprar lo que se necesita y manejar bien un presupuesto –y tal vez te resulte imposible comprar comida saludable sin gastar mucho. ¿Pero sabes qué? Con un poco de planificación, comer mejor no tiene que costarte más dinero.
Consejos para reducir gastos de comida:
- Haz una lista de los ingredientes que necesitas antes de ir de compras. Mucha gente no sigue este consejo básico, pero hacer una lista evitará que compres comida que no necesitas.
- Busca anuncios y cupones y únete al programa de ofertas en tu supermercado. Generalmente te dan una tarjeta para recibir precios reducidos.
- Come antes de hacer compras. Cuando compramos con hambre, tenemos más tentación de comprar cosas que no necesitamos.
- Empieza tus compras por los extremos del supermercado. Los alimentos más frescos y saludables (y los más baratos) están allí. Normalmente los alimentos más procesados, menos saludables y más caros se encuentran en los pasillos centrales.
- Compra frutas frescas y vegetales en temporada, o dale un vistazo a la sección de vegetales congelados para ver cuáles están en oferta. Frutas y vegetales enlatados también pueden ser más baratos (pero asegúrate que no tengan un contenido alto de sodio). Ya sean frescos, congelados o enlatados, ¡todos los vegetales son buenos para tu salud!
- Elige marcas menos costosas.
- Los tentempiés, meriendas o bocadillos empaquetados cuestan más (y tienen muchos conservadores de alimentos). Compra algunas bolsas multiuso y prepárate algunos snacks en porciones individuales como frutas secas con nueces o galletitas (¡de harina integral!) con mantequilla de maní.
- Finalmente, intenta duplicar tus recetas y congelar la mitad para otra comida.
¿Necesitas ayuda?
- Si estás embarazada o tienes un hijo menor de 5 años de edad, comunícate con una oficina WIC para ver si tu familia se califica para recibir los beneficios.
- Ponte en contacto con tu escuela local para ver si tus hijos son elegibles para recibir desayunos y almuerzos gratis o de precio reducido.
- Pregunta en tu alcaldía sobre programas de alimentos para personas mayores, o bien puedes preguntar si en tu iglesia dan comida gratis.
- Además, podrías averiguar sobre los Food Stamps o contactar a Project Bread para encontrar otros recursos en tu área.
Estos consejos sencillos pueden ayudarte a comprar comida nutritiva sin gastar mucho, y también te podrían ayudar a reducir la cintura. ¿Tienes más ideas? Déjanos saber, nos encantaría oírlas



Particularmente para comer bién en los países desarrollados hay que tratar de evitar los colorantes, los conservantes y los edulcorantes.Ccomer bién es asi mismo utilizar ingredientes de la dieta mediterranea correctamente y con buen criterio, ya que un excelente aceite de oliva puede estropearse y ser nocivo con el abuso de alimentos fritos. Lo triste es que comer bién es solamente posible en detreminadas partes del mundo, ya que el hambre y la desnutrición siguen afectando a áreas y a poblaciones que albergan millones de personas. La globalización, la desertificación, los combustibles alternativos "bio", el cambio climático y un sin fin de causas humanas: políticas, conflictos armados... sumado a las catástrofes naturales, hacen que el acceso a una alimentación que cubra las necesidades básicas del individuo, sea en muchos lugares....casí una utopía. Se precisan medidas desde la comunidad internacional que atajen este serio problema, y con la economía de los países del norte (desarrollados) pasando momentos críticos, comprometen seriamente muchos programas, incluso del WFP, Unicef y otras agencias
Ricardo Rodríguez cid MPH
Posted by: Ricardo Rodríguez Cid | February 11, 2010 at 10:58 AM